Monday, June 12, 2006

CANNES (Segundo Informe)


Hace rato ya que volví. En general el viaje estuvo bien, bien. Aprendizaje y roce. Difícil de explicar, en verdad. Podría decir que está casi toda la industria del cine del mundo, pero esas palabras no significan mucho, explican mal el fenómeno. Por un lado no es tanto, es decir, no pasa de ser un montón de stands así tipo FISA pero de cine. Cada país que se precie de tener una producción cinematográfica significativa tiene su propio stand ¿Eso quiere decir que nosotros chilenos no tenemos una producción cinematográfica significativa? Puede ser, pero fundamentalmente se debe a que vale un ojo de la cara y la mitad del otro poner un stand en Cannes y seguramente no se justificaba que nosotros lo hiciéramos. En todo caso, entre otras cosas, este viaje sirvió para que el próximo año lo mas seguro es que si tendremos nuestro stand. Que chido no? También están las dependencias del mercado del film (March du film), donde tienen sus sendos stands las distribuidoras, compradoras y productoras de todo el mundo. Así que hay que imaginarse una especie de mercado persa del mundo del cine, curioso y bizarro. Además están todas las actividades anexas al festival, que son innumerables pero incluyen charlas, talleres, proyecciones (obvio), fiestas en yates privados, etc, etc.
Sobre la muestra de cine chileno, estuvo bastante bien. Vi Paréntesis y me sorprendió, si bien un par de cosas no me gustaron, es bastante redondita y efectiva y creo que la crítica fue demasiado mala en su momento, no se lo merecía. La peli que de verdad me sorprendió fue el cortometraje Obreras saliendo de la fábrica, de José Luis Torres Leiva, una joyita de esas que te hacen replantarte todo lo que estás haciendo. Notable, madura, una obra profunda de sólo 20 minutos. También me sorprendió gratamente Las Bicicletas, de Sebastián Brahm. El resto lo había visto, excepto El Baño, de Gregory Cohen, que no pude ver por tiempo pero que llegará el momento de hacerlo. Valentina y la Muerte gustó. La gente aplaudió al final del corto y depués cuando terminaron los créditos aplaudió denuevo. La proyección de beta digital estuvo increíble. Yo estaba muy preocupado de que mi corto viniera después de los 2 que estaban en 35mm (obreras saliendo de la fábrica y Las bicicletas), pero pasó bastante dignamente y fue un alivio, la verdad (igual pretendo hacer la copia cine)
Sobre las películas de la muestra, hay que decir que la selección la hicieron los franceses y seguramente tienen sus razones, pero la curatoría no deja de parecerme, por lo menos, curiosa. Si a mí me pidieran escoger las películas más representativas del cine chileno de los 2 últimos años probablemente, salvo un par de excepciones, no sería la misma selección (sin desmerecer estos trabajos, por cierto, es sólo que no los considero lo mejor) En fin, la gente estaba contenta y receptiva. Hay interés en el cine latinoamericano. Lamenté no haber llevado un proyecto de largo, no haberme preparado, pero no cachaba bien lo que es Cannes. Si vas preparado y en la actitud voraz correcta, puedes conseguir muchas cosas.
Por último una de las cosas que más me gustaron de este viaje fue haber conocido a algunos de mis colegas cineastas chilenos, además de mexicanos, argentinos y venezolanos. Se sentía la hermandad en el aire.

Friday, May 19, 2006

CANNES (Primer informe)


Llegamos ayer a este lugar inclasificable. Todo aqui es fauna de festival de cine; viejos magnates que tienen estacionado su yate de 80 millones de dolares, periodistas por todos lados, chicos que llegan apurados a mostrar su pelicula y que no encajan bien con la humita y el smoking pero que importa si se la creen igual,gente que se cacha que solo quieren figurar, gente que sabe bien lo que esta haciendo (negocios), gente que, como yo, no sabe muy bien lo que hay que hacer todavia, etc. Ernesto Garrat me escribio hoy para entrevistarme y darle noticias EXCLUSIVAS (lo puso asi, en mayusculas) sobre mi estadia en el festival y yo claro, que bueno, aunque no se muy bien que noticias darle, que llegue ayer y todo lo que hicimos durante el dia fue buscar un alojamiento relativamente pagable en esta ciudad donde todo es un lujo. Que lo encontramos al fin como a las 23:00 pero en una localidad cercana llamada Antibes que es cuiquisima pero un poco menos. Que despues con Alvaro salimos a buscar algo para comer y nos dimos cuenta de que oh, sorpresa, Antibes no es Paris y todo al mundo a las 23:30 duerme, y caminamos y caminamos hasta perdernos en serio, pero de verdad, de esas perdidas de horas caminando y en las que se pasa de la risa al pesimismo , a la risa denuevo, a la deseperacion y asi hasta que encontramos un lugar donde comer pero a las 2:30 AM y luego nos perdimos denuevo y llegamos al hotel como a las 3:30.
Eso ayer, hoy no mucho mas, en cierto momento nos separamos y yo me fui a ver una pelicula francesa pero no se podia entrar por que habia mucha gente, asi que me dedique a hacer turismo con mi camarita. Cannes es una de esas ciudades mediterraneas que tanto le gusta poner a Hyao Miyasaki en sus peliculas. Con calles estrechas, balcones bonitos y restorantes por todos lados. En fin, ahora empieza mi participacion, nos vamos a juntar en un rato con la gente de prensa y con algunos de los de la delegacion chilena. Pronto les tengo mas novedades, y espero que ahora si tengan que ver con ser un cineasta que muestra su pelicula en un festival de cine como Cannes.
Hasta pronto.

Thursday, May 11, 2006

Valentina y la Muerte al festival de Cannes

Ya era hora de comentar en este abandonado blog esta noticia que nos tiene llenos de orgullo. Nuestro cortometraje Valentina y la muerte fue seleccionado en una sección del festival de (ni mas ni menos que) Cannes. Así, como suena, el 17 de Mayo viajo junto a un grupo de cineastas chilenos que participan de esta muestra llamada Touts le cinemas du monde, y que reune a 7 países cada ano para que muestren algo así como el estado actual de sus respectivos cines dentro del marco del festival. Este ano van Rusia, Israel, Singapur, Suiza, Venezuela, Tunes y Chile. Lo buena onda es que de 9 pelis, van 6 cortos, lo cual podría representar una reivindicación del formato (que tanto se merece y se hace necesaria) pero que también puede obedecer a razones programáticas. En fin, que tampooooco es selección oficial del festival, como algún colega de la delegación ha dejado que se crea a través de su blog. No, es una muestra paralela. Y ahora me doy cuenta de que Cannes es mucho mas que un festival: Es a lo menos 10 festivales en uno, o, mas bien, un complejo ferial de cine, donde se producen actividades en torno a casi cualquier cosa relacionanda con nuestro querido séptimo arte. Por ejemplo, los cortometrajistas estamos invitados a una feria organizada por Cannes Market, donde se compran y venden cortos. Bakán. Además Jose Luis Torres va invitado a un Atelier de cortometrajes con su corto Obreras saliendo de la fábrica, asi que es, digamos, el alumno aventajado de la delegación. Eso, del 17 al 28 pasarán muchas cosas interesantes que contar después, asi que, au revoir...

Monday, May 08, 2006

Pequeña lista obscura personal

Estuve nadando en los pantanos prehistóricos del Planeta Sumergido. Cuando supe que ahí moriría, me levanté y viajé hacia el sur, hacia el Corazón de las tinieblas . En el camino me encontré un Zahir y por un momento pensé que podía ser la cara de dios. Al rato de mirarlo obsesivamente, lo boté por banal. Después subí por Las Montañas de la Locura y hablé con un tal Arturo Gordon Pin. Me hablaba de una divinidad llamada Oyarsa, que se le aparecía por la noche. Me di cuenta de que estaba loco y seguí mi camino.
Por fin llegué a La Zona. Un guía me condujo sobre un autorriel al lugar exacto donde dicen, cayó un meteorito. Me dijo que prepara bien el deseo que iba a pedir, ya que no habría posibilidad de arrepentimiento. Le pedí que parara, pero no paró así que tuve que lanzarme cayendo en medio de una Carretera Perdida. Caminé y entré en un teatro llamado Silencio, donde todos cantaban a capela. Pude ver a dos chicas en pijama que se abrazaban asustadas, arrepentidas de haber entrado en esa pesadilla. Salí por la salida de atrás y me encontré con un Laberinto de Muerte, lleno de insectos cibernéticos que me preguntaban sobre como podía, al fin, ser real. En eso llegué al Gabinete del Doctor Caligari, a quien conté todo lo acontecido. Este, con aire de autoridad, se apresuró en decir que todo mi viaje había sido solo una aberración de mi mente. No le creí. Cuando lo dejé, estaba preparando un Informe Sobre Ciegos.
Por fin paré y me quedé dormido. En mi sueño apareció un hombre delgado vestido de negro y me dijo que el sueño era también la vigilia. Su nombre era Sandman, pero también le decían Oneiros. Su cara era un Aleph.

Friday, May 05, 2006

Cierta tendencia

He estado pensando mucho acerca de la validez de trabajar, como me ha gustado hacerlo hasta ahora, dentro del plano de lo fantástico. Al parecer, pero esto es sólo en apariencia, el realismo se impone como contenedor de los mensajes realmente importantes que uno puede elaborar como creador. Afortunadamente, di con este texto del gran Juan Emar que, aunque de manera un tanto críptica, me dio algunas claves para entender esa tendencia mía:

“No encontré tan completamente natural encontrarme sobre la Tierra, no me hallé conforme con las explicaciones que sobre los objetos y seres que me rodeaban me habían dado, no creí saber gran cosa al saberlo casi todo y, en resumen, me sentí extraño dentro de mi propio cuerpo. (...) Y experimenté un arraigado desprecio por los hombres que, convencidos de la realidad, procedían en cualquier sentido como si esa realidad” fuese ya cosa conquistada, fruto que hubiese dado ya todo su jugo y su carne y que nada más pudiese dar (...).Parecían, por su insolente desfachatez, proclamar a cuatro vientos que era gracias a ellos mismos que aquí estaban como seres humanos.

Juan Emar. 1935

Thursday, March 02, 2006

Mirror Mask


Neil Gaiman y Dave McKean, dos de mis héroes máximos del cómic, se juntaron para hacer una película. Como si de un cómic más de los muchos que ha hecho la genial dupla se tratase, el dibujante (McKean) dirijió y el guionista (Gaiman) bueno, obvio. La peli es del 2004 pero yo acabo de verla y para una ocasión tan esperada, no puedo menos que comentar mis impresiones aquí, en este abandonado blog.
Hay ocasiones en que no hay más remedio que admitir las contradicciones. Lo que más me gusta de esta película, es también lo que menos me gusta. La imaginación de Dave Mckean es, como siempre, abundante, surrealista, llena de símbolos culturales donde el mito y la alegoría se encuentran detrás de cada detalle. Lo malo es que tanta prolijidad, tanta genialidad, raya en la megalomanía y a ratos resulta insoportable. Todo, hasta lo que debiera ser sencillo o tradicional, tiene el sello de marca de su autor. En el caso de Mckean, ciertamente, esto no deja de ser interesante, más que mal, es dueño de un estilo único y ejerce una tremenda influencia en todo el diseño actual, sobre todo europeo (viendo la película surge esta reflexión, ya que no es casualidad, por ejemplo, que las máscaras y los vestuarios recuerden mucho al Cirque du Soleil, que obviamente, ha sido influenciado antes por Mckean). Sin embargo, creo que se excede en la elaboración de un universo propio, con reglas propias (gentileza de Neil Gaiman) lo cual hace que la película se vuelva a ratos más una feria de curiosidades (o peor todavía, un portafolio del autor) que una historia atrapante. Se siente entonces un aire pesado y autoreferente, que no deja respirar libremente a la historia.
Por otro lado está la nada original trama. Una niña del mundo normal (aunque trabaja en un circo, cierto) es arrojada a este país de las maravillas y, acompañada de un bufón, debe salvar al mundo de una fuerza oscura que se extiende como un cáncer. Por favor. No me digan que no hay otros caminos para abordar el género de la fantasía. Miyasaki podría ser el gran ejemplo moderno de que si los hay. Extrañamente, todo esto se salva del lugar común más atroz gracias a otro lugar común. Cuando al final queda claro que todo no era más que un sueño, de alguna manera entendemos que se nos ha hecho una realmente buena representación de lo onírico, que a la vez adquiere sentido al dar cuenta de la psiquis de la protagonista. Lamentablemente, esto no alcanza para que la película no falle como tal. Mención aparte merece la música incidental, que probablemente en pos de la autoría y la libertad creativa, casi nunca tiene nada que ver con las escenas que acompaña.
Ahora que lo pienso, una crítica parecida en casi todos los aspectos podría hacer de “El Inmortal” de Enki Bilal. Parece ser que cuando un artista del cómic se ve enfrentado a la posibilidad de hacer una película, siente que tiene que ser su obra maestra, que resuma y contenga de alguna forma todo su ego creativo.
Por supuesto, todo esto lo digo bajo el prisma de la exigencia que me demanda mi veneración por los maestros que la hicieron. Probablemente yo nunca pueda escribir diálogos como los de Helena con la esfinge (sin duda la pluma de Gaiman tiene algo único) y ciertamente no tengo la imaginación suficiente para idear fondos y personajes tan delirantes (aunque delirio no es la palabra, el delirio es mas bien fácil, lo de Mckean es onírico, culto, simbólico y, mucho después, delirante) pero estoy seguro de que estos dos monstruos podrían haberlo hecho mejor.
En fin, que la peli está llena de cosas buenas, cosas que hacen esperar que sigan en esto, ya que más que mal, aunque sean las estrellas que son, aunque sean temidos y reverenciados por artistas y fanáticos de todo el mundo, esta es la primera película que hacen.

Y a propósito, para quien le interese, pronto se viene la segunda entrega de Cine y Cómic.

Monday, January 09, 2006

Carta de Lemebel a Piñera

Para quien no la haya recibido por mail, o para quien no encuentre que Piñera sería tan malo, o para quienes tienen claro el panorama, pero disfrutan de una reflexión lúcida por parte de uno de nuestros grandes pensadores.

De Pedro Lemebel a Miguel Piñera:


Demasiado barato quiere comprar este paisito, don Piñi; usted que va por la vida tasando y preguntando cuánto vale todo. Y de un guaracazo se compra medio Chiloé, con botes y palafitos incluidos. Con cerros, bosques y ríos, hasta que se pierde la mirada en la distancia, le pertenece a usted.

¿Cómo puede haber gente dueña de tanto horizonte? ¿Cómo puede haber gente tan enguatada de paisaje? Me parece obscena esa glotonería de tanto tener.
Me causa asombro que, más encima, quiera dirigirnos la vida desde La Moneda.

Muy barata quiere rematar esta patria, don Piñi, y sólo con un discurso liviano de boy scout buena onda. Pura buena onda ofrece usted, don Piñi boy, como si estuviera conquistando al populacho con maní y papas fritas. Nada más, el resto pura plata; empachado de money, quiere pasar a la posteridad sólo por eso. Porque cuando cita mal a Neruda se nota que a usted le dio sólo para los números y no para la letra.

Es decir, usted es puro número y cálculo, señor Piñi, poca reflexión, poco verbo, poca idea, aunque esa es la única palabra que usa entre sus contadas palabras efectistas. Buena onda y futurismo. Las heridas se parchan con dólares. La memoria queda atrás como una tétrica película que olvidar.

Sin vacilar marchar, que el futuro es nuestro (parece himno de la juventud nazi). Así arenga usted a este pueblo embelesado con los adelantos urbanos hechos por la Concertación. Nadie sabe para quién trabaja, y usted la encontró lista.

O sea, usted se pasa de listo, don Piñi. Quiere hacernos creer que siempre fue demócrata, pero lo recordamos clarito sobándole el lomo a la dictadura, haciéndole campaña a Büchi, amigote de la misma patota facha que le anima la campaña. Los peores, la gorilada del terror. Parece que este suelo nunca aprendió la lección, ni siquiera a golpes, y con facilidad se traga el sermón de la derecha pinochetista, ahora remasterizada con piel de oveja neoliberal. Pero son los mismos de entonces, soberbiamente gozando los privilegios de la democracia que conseguimos nosotros, y sólo nosotros, porque también yo dudo que en el plebiscito votara que no simpatizando por la derecha. Mire usted qué fácil le resultaba tratar de transformar el Mapocho en un Sena con sauces. Puro arribismo, intentar domesticar con terracitas y botecitos parisinos a nuestro roto Mapocho, quizás lo único rebelde que le va quedando a esta ciudad. Qué delirio, míster Piñi, ¿por qué no se va a Europa si cacha que nunca va a poder blanquear la porfiada cochambre india de nuestra raza? Quizás todo el país se acuerda de usted formando parte de la nata panzona del derechismo empresarial. Por entonces, en aquella época de terror, quien hacía fortuna de alguna manera era a costa de las garantías de la represión. Usted llenaba sus arcas, don Piñi, y nosotros sudábamos la gota gorda, o la gota de sangre. Fíjese que no se nos ha olvidado, y nunca se nos olvidará, aunque a usted le reviente que el pasado aflore cuando menos se lo espera. A usted ni a sus yuntas de pacto les conviene el pasado, por eso miran turnios y amnésicos al futuro.
Su discurso Disneyworld, míster Piñi, no resiste análisis, y sólo el arribismo miamista de algunos chilenos le compra su receta de vida fácil, su filosofía banal de texano paticorto. Usted me recuerda a Bush, a Menem, Piñito. Es la nueva derecha titiritesca y farandulona. Puro show, pura foto tecnicolor de mundo feliz con sus sombreros republicanos en el Crown Plaza. Pero le falta la cultura a su centroderecha inmediatista. No hay peso intelectual en su carnavaleo de propaganda. Nada más que modelos tetudas y arientes de hippysmo revenido. Demasiado barato quiere rematar este país, Piñito. Ni siquiera basta con su cátedra fantasma en las aulas de Harvard. Tampoco, usar de propaganda la limosna que puso por mi amiga Gladys en sus últimos momentos; eso es muy feo, y de mal gusto. Sobre todo para usted que es tan humanista cristiano. Porque usted es pillo, Piñín. Quiere sacar adherentes de todos lados, como si este país fuera sombrero de mago. Lástima que la oferta de su vanidosa feria de variedades huele a ventaja populista. Nada más, don Piñi; el resto, esperar con cueva lo que ocurra en el transpirado enero.


Pedro Lemebel
diciembre de 2005