Thursday, March 02, 2006

Mirror Mask


Neil Gaiman y Dave McKean, dos de mis héroes máximos del cómic, se juntaron para hacer una película. Como si de un cómic más de los muchos que ha hecho la genial dupla se tratase, el dibujante (McKean) dirijió y el guionista (Gaiman) bueno, obvio. La peli es del 2004 pero yo acabo de verla y para una ocasión tan esperada, no puedo menos que comentar mis impresiones aquí, en este abandonado blog.
Hay ocasiones en que no hay más remedio que admitir las contradicciones. Lo que más me gusta de esta película, es también lo que menos me gusta. La imaginación de Dave Mckean es, como siempre, abundante, surrealista, llena de símbolos culturales donde el mito y la alegoría se encuentran detrás de cada detalle. Lo malo es que tanta prolijidad, tanta genialidad, raya en la megalomanía y a ratos resulta insoportable. Todo, hasta lo que debiera ser sencillo o tradicional, tiene el sello de marca de su autor. En el caso de Mckean, ciertamente, esto no deja de ser interesante, más que mal, es dueño de un estilo único y ejerce una tremenda influencia en todo el diseño actual, sobre todo europeo (viendo la película surge esta reflexión, ya que no es casualidad, por ejemplo, que las máscaras y los vestuarios recuerden mucho al Cirque du Soleil, que obviamente, ha sido influenciado antes por Mckean). Sin embargo, creo que se excede en la elaboración de un universo propio, con reglas propias (gentileza de Neil Gaiman) lo cual hace que la película se vuelva a ratos más una feria de curiosidades (o peor todavía, un portafolio del autor) que una historia atrapante. Se siente entonces un aire pesado y autoreferente, que no deja respirar libremente a la historia.
Por otro lado está la nada original trama. Una niña del mundo normal (aunque trabaja en un circo, cierto) es arrojada a este país de las maravillas y, acompañada de un bufón, debe salvar al mundo de una fuerza oscura que se extiende como un cáncer. Por favor. No me digan que no hay otros caminos para abordar el género de la fantasía. Miyasaki podría ser el gran ejemplo moderno de que si los hay. Extrañamente, todo esto se salva del lugar común más atroz gracias a otro lugar común. Cuando al final queda claro que todo no era más que un sueño, de alguna manera entendemos que se nos ha hecho una realmente buena representación de lo onírico, que a la vez adquiere sentido al dar cuenta de la psiquis de la protagonista. Lamentablemente, esto no alcanza para que la película no falle como tal. Mención aparte merece la música incidental, que probablemente en pos de la autoría y la libertad creativa, casi nunca tiene nada que ver con las escenas que acompaña.
Ahora que lo pienso, una crítica parecida en casi todos los aspectos podría hacer de “El Inmortal” de Enki Bilal. Parece ser que cuando un artista del cómic se ve enfrentado a la posibilidad de hacer una película, siente que tiene que ser su obra maestra, que resuma y contenga de alguna forma todo su ego creativo.
Por supuesto, todo esto lo digo bajo el prisma de la exigencia que me demanda mi veneración por los maestros que la hicieron. Probablemente yo nunca pueda escribir diálogos como los de Helena con la esfinge (sin duda la pluma de Gaiman tiene algo único) y ciertamente no tengo la imaginación suficiente para idear fondos y personajes tan delirantes (aunque delirio no es la palabra, el delirio es mas bien fácil, lo de Mckean es onírico, culto, simbólico y, mucho después, delirante) pero estoy seguro de que estos dos monstruos podrían haberlo hecho mejor.
En fin, que la peli está llena de cosas buenas, cosas que hacen esperar que sigan en esto, ya que más que mal, aunque sean las estrellas que son, aunque sean temidos y reverenciados por artistas y fanáticos de todo el mundo, esta es la primera película que hacen.

Y a propósito, para quien le interese, pronto se viene la segunda entrega de Cine y Cómic.

2 Comments:

Blogger Paula said...

Cierto es que detras de tus escritos existe una pasion intrinseca de tu profesion que es envidiable. Bien por ti!

10:46 PM  
Blogger Parche said...

Cuando lei esta critica, primero me impacte que existiera esa pelicula. Mckean y Gaiman en cine?, la media volaa'!.
Y hoy tuve la suerte de verla. Realmente es una excusa para que Mckean se desate.
Pa' los que conocemos sus obras, es bacan ver en la gran pantalla las oniricas formas Mckeanianas y la historia Gaimaniana en curso, pero pa'l publico en general, yo cacho que van a terminar con una expresion de: "que chucha?" en el rostro.
Mas encima la actriz la cago, le achuntaron medio a medio al escogerla.
Gracias por el dato. Me gusto la critica tambien.
Saludos Parchesianos.

10:09 PM  

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