Friday, May 19, 2006

CANNES (Primer informe)


Llegamos ayer a este lugar inclasificable. Todo aqui es fauna de festival de cine; viejos magnates que tienen estacionado su yate de 80 millones de dolares, periodistas por todos lados, chicos que llegan apurados a mostrar su pelicula y que no encajan bien con la humita y el smoking pero que importa si se la creen igual,gente que se cacha que solo quieren figurar, gente que sabe bien lo que esta haciendo (negocios), gente que, como yo, no sabe muy bien lo que hay que hacer todavia, etc. Ernesto Garrat me escribio hoy para entrevistarme y darle noticias EXCLUSIVAS (lo puso asi, en mayusculas) sobre mi estadia en el festival y yo claro, que bueno, aunque no se muy bien que noticias darle, que llegue ayer y todo lo que hicimos durante el dia fue buscar un alojamiento relativamente pagable en esta ciudad donde todo es un lujo. Que lo encontramos al fin como a las 23:00 pero en una localidad cercana llamada Antibes que es cuiquisima pero un poco menos. Que despues con Alvaro salimos a buscar algo para comer y nos dimos cuenta de que oh, sorpresa, Antibes no es Paris y todo al mundo a las 23:30 duerme, y caminamos y caminamos hasta perdernos en serio, pero de verdad, de esas perdidas de horas caminando y en las que se pasa de la risa al pesimismo , a la risa denuevo, a la deseperacion y asi hasta que encontramos un lugar donde comer pero a las 2:30 AM y luego nos perdimos denuevo y llegamos al hotel como a las 3:30.
Eso ayer, hoy no mucho mas, en cierto momento nos separamos y yo me fui a ver una pelicula francesa pero no se podia entrar por que habia mucha gente, asi que me dedique a hacer turismo con mi camarita. Cannes es una de esas ciudades mediterraneas que tanto le gusta poner a Hyao Miyasaki en sus peliculas. Con calles estrechas, balcones bonitos y restorantes por todos lados. En fin, ahora empieza mi participacion, nos vamos a juntar en un rato con la gente de prensa y con algunos de los de la delegacion chilena. Pronto les tengo mas novedades, y espero que ahora si tengan que ver con ser un cineasta que muestra su pelicula en un festival de cine como Cannes.
Hasta pronto.

Thursday, May 11, 2006

Valentina y la Muerte al festival de Cannes

Ya era hora de comentar en este abandonado blog esta noticia que nos tiene llenos de orgullo. Nuestro cortometraje Valentina y la muerte fue seleccionado en una sección del festival de (ni mas ni menos que) Cannes. Así, como suena, el 17 de Mayo viajo junto a un grupo de cineastas chilenos que participan de esta muestra llamada Touts le cinemas du monde, y que reune a 7 países cada ano para que muestren algo así como el estado actual de sus respectivos cines dentro del marco del festival. Este ano van Rusia, Israel, Singapur, Suiza, Venezuela, Tunes y Chile. Lo buena onda es que de 9 pelis, van 6 cortos, lo cual podría representar una reivindicación del formato (que tanto se merece y se hace necesaria) pero que también puede obedecer a razones programáticas. En fin, que tampooooco es selección oficial del festival, como algún colega de la delegación ha dejado que se crea a través de su blog. No, es una muestra paralela. Y ahora me doy cuenta de que Cannes es mucho mas que un festival: Es a lo menos 10 festivales en uno, o, mas bien, un complejo ferial de cine, donde se producen actividades en torno a casi cualquier cosa relacionanda con nuestro querido séptimo arte. Por ejemplo, los cortometrajistas estamos invitados a una feria organizada por Cannes Market, donde se compran y venden cortos. Bakán. Además Jose Luis Torres va invitado a un Atelier de cortometrajes con su corto Obreras saliendo de la fábrica, asi que es, digamos, el alumno aventajado de la delegación. Eso, del 17 al 28 pasarán muchas cosas interesantes que contar después, asi que, au revoir...

Monday, May 08, 2006

Pequeña lista obscura personal

Estuve nadando en los pantanos prehistóricos del Planeta Sumergido. Cuando supe que ahí moriría, me levanté y viajé hacia el sur, hacia el Corazón de las tinieblas . En el camino me encontré un Zahir y por un momento pensé que podía ser la cara de dios. Al rato de mirarlo obsesivamente, lo boté por banal. Después subí por Las Montañas de la Locura y hablé con un tal Arturo Gordon Pin. Me hablaba de una divinidad llamada Oyarsa, que se le aparecía por la noche. Me di cuenta de que estaba loco y seguí mi camino.
Por fin llegué a La Zona. Un guía me condujo sobre un autorriel al lugar exacto donde dicen, cayó un meteorito. Me dijo que prepara bien el deseo que iba a pedir, ya que no habría posibilidad de arrepentimiento. Le pedí que parara, pero no paró así que tuve que lanzarme cayendo en medio de una Carretera Perdida. Caminé y entré en un teatro llamado Silencio, donde todos cantaban a capela. Pude ver a dos chicas en pijama que se abrazaban asustadas, arrepentidas de haber entrado en esa pesadilla. Salí por la salida de atrás y me encontré con un Laberinto de Muerte, lleno de insectos cibernéticos que me preguntaban sobre como podía, al fin, ser real. En eso llegué al Gabinete del Doctor Caligari, a quien conté todo lo acontecido. Este, con aire de autoridad, se apresuró en decir que todo mi viaje había sido solo una aberración de mi mente. No le creí. Cuando lo dejé, estaba preparando un Informe Sobre Ciegos.
Por fin paré y me quedé dormido. En mi sueño apareció un hombre delgado vestido de negro y me dijo que el sueño era también la vigilia. Su nombre era Sandman, pero también le decían Oneiros. Su cara era un Aleph.

Friday, May 05, 2006

Cierta tendencia

He estado pensando mucho acerca de la validez de trabajar, como me ha gustado hacerlo hasta ahora, dentro del plano de lo fantástico. Al parecer, pero esto es sólo en apariencia, el realismo se impone como contenedor de los mensajes realmente importantes que uno puede elaborar como creador. Afortunadamente, di con este texto del gran Juan Emar que, aunque de manera un tanto críptica, me dio algunas claves para entender esa tendencia mía:

“No encontré tan completamente natural encontrarme sobre la Tierra, no me hallé conforme con las explicaciones que sobre los objetos y seres que me rodeaban me habían dado, no creí saber gran cosa al saberlo casi todo y, en resumen, me sentí extraño dentro de mi propio cuerpo. (...) Y experimenté un arraigado desprecio por los hombres que, convencidos de la realidad, procedían en cualquier sentido como si esa realidad” fuese ya cosa conquistada, fruto que hubiese dado ya todo su jugo y su carne y que nada más pudiese dar (...).Parecían, por su insolente desfachatez, proclamar a cuatro vientos que era gracias a ellos mismos que aquí estaban como seres humanos.

Juan Emar. 1935